Atlético Tucumán, y sobre de todo de visitante, últimamente fue una parada de mucho riesgo para River. Desde 2019 que el Millonario no ganaba en esa provincia y con un equipo en formación, las dudas se acrecentaban. Todo se empezó a simplificar a partir de la tarjeta roja para Nicola a los 13 del primer tiempo. Fue entonces cuando River se hizo dueño del partido, y el local apostaba a alguna jugada aislada.
Y a los 22 llegó la apertura del marcador, a partir de una buena jugada colectiva en la que Montiel centró atrás para la llegada de Andrada, quien marcó su primer gol con la banda roja. River jugaba mejor, tenía posibilidades para liquidar el pleito, pero fallaba en los metros finales. Como es costumbre en los últimos partidos, Almada y Correa se destacaban.
En el complemento se dio la misma tónica, pero el equipo de Ponzio no remataba el pleito. Tuvo buenas aproximaciones, pero Atlético, de a poco, iba aprovechando las falencias defensivas que siempre tiene River. El primer aviso llegó con el tiro en el poste de Canelo, después de las dudas de Martinez Quarta. Y casi sobre el final, lo que todos veíamos venir: centro al área y cabezazo de Ferreira para poner el 1 a 1. A River se le escapaba una victoria segura.
Pero en el adicionado, el juvenil Meza encaró por izquierda, metió un centro bajo para que Beltrán la aguante y se la ceda a Almada, quien definió con un fuerte remate entre todas las piernas y el arquero. Lo ganaba River agónicamente y confirmaba este cambio de clima desde la salida de Coudet. 3 de 3 para el River de Ponzio, y ahora está en carrera de poder terminar el año peleando por algo.