Después de un mejorado primer tiempo, acorde a lo que el equipo viene ofreciendo, River se dejó empatar por un Vélez, que en esa primera mitad, no había hecho mucho. Para colmo, y como tampoco viene sucediendo seguido, el Millonario se había puesto en ventaja rápido. Con apenas 5 minutos en los relojes, Martínez Quarta despeja una pelota alta y encontró a un Correa completamente habilitado, controló, se sacó de encima a Magallán y definió al primer palo. Excelencia.
El equipo de Coudet manejaba la pelota y los tiempos, el visitante no encontraba los caminos y a partir de Correa y Almada, River generaba asociaciones interesantes y casi siempre con peligro para el arco rival. Y antes de final de la primera parte, llegó el segundo. Combinación entre Freitas y Correa, para que el juvenil millonario tire un centro que se desvió en un defensor y se le meta por el primer palo a Marchiori. Al vestuario 2 a 0 y anulando casi todas las virtudes del rival.
Pero en el segundo tiempo todo cambió. River sintió el desgaste del partido en la altura por Copa Sudamericana, se fue quedando y Vélez cambió a tiempo. Coudet demoró en las variantes y para colmo sacó al mejor de River, Correa. Y así fue como el Fortín empezó a generar algo más que en la primera mitad. De todas maneras todo se derrumbó a partir del error de Almada, que la quiso jugar al medio, ni Otamendi ni Moreno llegaron a esa pelota que le quedó a Valdés, combinó con Aguirre y sin poder definir, la pelota le llegó a Pellegrini para poner el 1-2.
Muchos sabían como iba a terminar esta historia, porque River acostumbró a sus hinchas a que el temor del empate o una derrota, es cosa de todos los partidos. Y pasó: se juntaron los ex River, porque Elías Gómez metió un centro bárbaro para la cabeza de Lanzini que la cambió de poste e hizo inútil la estirada de Beltrán. 2 a 2 y otra vez River envuelto en una desconexión absoluta de la realidad que vive.
Está claro que el meridiano parece ser la Copa Sudamericana, porque si River no llega a pasar la eliminatoria contra Independiente Santa Fe de Colombia, habrá que pensar cuál será el futuro del entrenador, que últimamente sólo le está brindando una decepción tras otra al hincha.