River llegó a Junín con la obligación de sumar de a tres, pero se encontró con un Sarmiento decidido a aprovechar cada oportunidad. El encuentro comenzó con intensidad y situaciones en ambas áreas. Incluso antes de la apertura del marcador, Sebastián Driussi estrelló un remate en el travesaño y el conjunto local también avisó con una llegada peligrosa.
A los 15 minutos del primer tiempo, Julián Contrera apareció dentro del área para conectar el centro de Junior Marabel y establecer el 1-0 para el Verde. El gol premió la eficacia del equipo juninense y obligó al Millonario a cambiar sus planes.
Con la desventaja, River asumió el protagonismo y comenzó a manejar la pelota, aunque le costó transformar esa posesión en ocasiones claras. Sarmiento, ordenado en defensa y atento para salir de contraataque, consiguió sostener la ventaja hasta el descanso.
En el segundo tiempo, River mostró otra actitud. Adelantó sus líneas, aceleró la circulación y buscó con mayor decisión el camino hacia el arco rival. La presión comenzó a dar resultados y el empate estuvo cerca cuando Gonzalo Montiel convirtió de cabeza, aunque el VAR anuló la acción por una mano previa de Fausto Vera.
Lejos de resignarse, el equipo visitante insistió hasta encontrar su premio. A los 26 minutos del complemento, una buena acción de Thiago Almada terminó con la aparición de Montiel, que definió para establecer el 1-1 y devolverle la esperanza al conjunto de Núñez.
Con el empate, River fue por más. Tuvo aproximaciones para quedarse con la victoria, pero volvió a exhibir dificultades para resolver en los metros finales. Sarmiento resistió los embates y también buscó aprovechar los espacios que dejó su rival en la búsqueda del segundo gol.
El reparto de puntos dejó sensaciones diferentes. Para Sarmiento, sumar ante uno de los equipos de mayor convocatoria del país representó una recompensa a su esfuerzo y a la eficacia que mostró en el primer tiempo. Para River, en cambio, el empate tuvo gusto a poco por la necesidad de recuperar terreno en el campeonato.
El conjunto de Núñez mostró una mejor versión después del descanso, pero volvió a pagar caro sus dificultades para sostener un rendimiento regular durante los 90 minutos y convertir sus oportunidades. La reacción alcanzó para evitar la derrota, aunque no para cambiar el signo de una noche que exigía algo más.
El 1-1 en el estadio Eva Perón dejó a River con la obligación de dar vuelta la página rápidamente y buscar una victoria en su próximo compromiso frente a Belgrano, en Córdoba. El margen para seguir dejando puntos en el camino se achica y el equipo deberá transformar sus mejores pasajes de juego en resultados concretos si pretende cumplir sus objetivos en el Torneo Clausura.