Desde el anuncio de Gallardo de que dejaba River después del partido con Banfield, todas las miradas iban a apuntar ahí. El juego, y por ende el resultado, pasaron a segundo plano. Se esperaba un Cabildo Abierto en el Monumental, y así fue. La gente se hizo escuchar y todo fue a favor del técnico más ganador en la historia del Club.
Desde la previa, los hinchas expresaban su agradecimiento al Muñeco y su repudio a los jugadores. El entrenador decidió una formación con quienes creía que no le habían fallado. Los casos más resonantes fueron los de Acuña y Viña, que, estando disponibles, el DT optó por un juvenil: Facundo González. Otro que tampoco era del 11 titular, en teoría por lesión, era Armani.
Y el Monumental habló. Antes de que siquiera inicie el partido, todo el estadio entonó sus gritos de guerra para con los que debían entrar a la cancha. “Jugadores la con… de su madre”, fue uno de los hits más escuchados y luego el famoso “Muñeeee, Muñeee”.
El desarrollo del partido no tenía importancia, River derrotó a Banfield 3 a 1 por los goles de Martinez Quarta, Driussi y el juvenil Freitas. Pero lo importante pasaba en el banco millonario y en las tribunas. Y cuando el juego terminó otra vez los silbidos atronadores para un grupo de jugadores que la gente entendió lo mismo que Gallardo: no evitaron la salida del DT y no entregaron la suficiente para defender la camiseta.
River ganó, Gallardo se fue y ahora los jugadores deberán demostrar, con el DT que venga, que están capacitados para ser parte de uno de los clubes más grandes del mundo, River Plate.