River volvió a perder, suma su tercera derrota consecutiva en el torneo y el aliciente del triunfo por la Copa Argentina fue solo eso, una gota de agua en el desierto. Desierto futbolístico, porque el equipo de Gallardo no reacciona y cada día juega peor.
Contra Vélez, otra vez fue un desastre. Sobre todo en ese primer tiempo, donde casi no inquietó al arquero local. Encima a los 5 minutos Lanzini enganchó para adentro y sacó un derechazo que se le metió esquinado al retornado Armani, que luego tuvo que salir por resentirse. Otro que también dejó el campo por lesión y en el primer tiempo, fue Juanfer Quintero. No le sale nada a River. Luego lo tuvieron Monzón y Lanzini y más tarde García; River se iba al descanso mereciendo perder por una mayor diferencia.
En el segundo tiempo el equipo mejoró, empujó y pudo llegar al empate, pero Vélez también pudo haberlo definido con algún contragolpe. Primero lo tuvo Kendry Páez, pero tapó Montero, y luego una difícil de creer, porque Subiabre quedó mano a mano pero definió al cuerpo del uno que ya se estaba revolcando en el piso.
Brain Romero pudo liquidar la historia, pero tapó Beltrán y sobre el final y con algo de empuje, Montero le tapó un cabezazo a Colidio y luego Galoppo insólitamente la tiró por arriba del travesaño.
Se viven horas difíciles en River, con un Gallardo que analiza su futuro y con un equipo que no responde. River por su parte sigue sumando derrotas, una atrás de la otra…