Ese espejismo que mostró River en sus primeros tres partidos del torneo, se desvaneció el sábado cuando cayó goleado por Tigre. Una derrota justa y sin atenuantes, que deja al equipo de Gallardo con las mismas dudas que tenía 3 meses atrás.
Con los ingresos de Viña y Salas, el Millonario debía hacer valer el punto en Rosario ante Central, pero Tigre lo estudió y le metió 4 piñas que lo tumbaron. De entrada, la ley del ex, porque el campeón en Reserva y no cosniderado por Gallardo, Serrago, recibió en el área y como su remate se desvió en Viña, descolocó a Beltrán: 1 a 0. River generaba poco y nada, y Tigre aprovechaba todos los errores de River. Por eso llegó el segundo, luego de una corrida de Russo que se la sirvió a Romero y puso del 2 a 0 de zurda.
Con un Monumental explotado pero que se hacía oir, River sólo dispuso de dos ocasiones: una de Salas que tapó el arquero y otra de Galván que rebotó en el travesaño. Y en el segundo tiempo el desastre siguió: primero Anibal Moreno quiso cambiar de frente y se la dejó a Russo para el 3 a 0. Después Vera se fue expulsado por una pierna levantada y llegó el cuarto: corrida de Romero para devolverle gentilezas a Russo y que éste derrote nuevamente a Beltrán.
Quedó tiempo para el descuento de Rivero, con un zurdazo desde 35 metros y para un cabezazo de Marínez Quarta que salió al lado del palo. Poquísimo para un equipo que se fue reprobado e insultado, y que el sábado en el Monumental, mostró su peor cara, fue una verdadera película de terror.