Luego de las dos victorias en fila del nuevo River del Chacho Coudet, el equipo tenía visitar al ascendido Estudiantes de Río Cuarto, un anfitrión que River no tenía desde hace más de 40 años. Con pocos puntos en la liga, el rival debía hacer lo posible para obtener un resultado histórico, y River llevaba la obligación de imponer su jerarquía e intentar mantener estos buenos aires de cambio que le dio Coudet.
El partido fue muy malo, tal como lo declaro el mismo DT. Pocas situaciones de gol, un Estudiantes repelgado buscando su chance y un River sin ideas para resquebrajar ese bloque defensivo. En el primer tiempo, solo un tiro libre de Acuña que salió cerca y un disparo lejano de Moreno, que tapó el arquero y un defensor salvó en la línea.
En el inicio del complemento vino la polémica, porque Estudiantes llegaba a la ventaja pero luego de una larga revisión de VAR se observó González sacaba provecho de su posición adelantada ante el fallido despeje de Martínez Quarta. Todo seguía 0 a 0 y otra vez a intervenir el VAR, ante un pisotón sobre Driussi en el área local. Penal que Montiel cambió por gol y después se vio la peor cara de este River de Coudet.
Sufriendo ante un rival evidentemente menor, y estableciendo una línea de 5 defensores para ciudar la exigua diferencia. El local tuvo algunas aproximaciones pero en la última del partido Juanfer habilitó a Salas que corrió desde la mitad de la cancha y la tocó por el costado del arquero. 2 a 0 y triunfo para River, que conserva su buen andar pero que en cuanto al juego y fortaleza, volvió a dar un paso para atrás.