Nunca en la era profesional River había perdido 5 partidos seguidos por torneos domésticos. Por eso, la cita en córdoba ante Talleres era vital para no romper ese récord negativo y volver a meterse en la pelea de la tabla anual y la Copa de la Liga.
Con algunos cambios, el Millonario arrancaba el juego contra la T pareciéndose mucho al de los otros partidos. Sin un juego fluido, su propuesta más interesante pasaba por el pelotazo a Salas. Talleres tampoco demostraba mucho, por eso el primer tiempo era realmente malo. Rivero, con una molestia estomacal, le dejó el lugar a Casco, y River mejoró.
Ahí empezó a aparecer Juanfer, y el equipo ventilaba mejor por izquierda. Por eso, promediando el primer período, el colombiano la abrió para la llegada de Milton quien sacó un zurdazo que se estrelló en el palo y por el lado opuesto apareció Montiel para capturar el rebote y sellar el primer grito de la noche: 1 a 0.
Talleres pudo empatarlo, a través de Schott que empujaba un rebote de Armani pero el VAR estableció que había una fina posición adelantada. En el complemento mucho no cambió, Talleres empezaba a acorralar a River, pero sin mucha claridad. Y llegaron los cambios, Colidio y Meza a la cancha y serían protagonistas del segundo gol.
Porque Galarza la recuperó, Salas encontró a Colidio y el delantero se armó una jugada bárbara con caño incluido para que entrando al área servírsela a Meza, que con zurda establecía la mayor diferencia en el marcador. 2 a 0 y partido liquidado, porque a partir de ahí Talleres se desinfló y River hizo pasar el tiempo.
Ganó River, se volvió a acomodar en las tablas y le sirve como envión para lo que viene, la Semi de la Copa Argentina y en unas semanas más, el Superclásico con Boca.



