Y River dio el golpe arriba de mesa. Luego de una gran primera mitad de campaña en la máxima categoría, pero que lo encontraba con una serie de resultados irregulares que le hizo perder la punta, el Millonario viajó a la Boca para enfrentar al Xeneize, quien marchaba segundo del torneo. Y le ganó 2 a 1 en un partidazo.
Fue un juego muy parejo, en el que River aprovechó sus oportunidades y cuando se tuvo que defender por la jerarquía individual de Boca, encontró en Pato Aguirre, su arquero, una figura descollante. Durante el primer tiempo no se sacaron ventajas, ambos tuvieron sus ocasiones, pero entre la mala puntería y ambos arqueros, se iban empatados el descanso. Pero en el segundo tiempo todo cambió. Porque con apenas 5 minutos jugados, Curet aprovechó un rebote de Acosta para que de zurda cambiarle el palo y poner el 1 a 0. A partir de allí, Aguirre que ya había tenido una gran actuación en los primeros 20 minutos, se robó todas las miradas.
Boca ampujaba, intentaba por todos lados y siempre chocaba con Aguirre. Ya el Xeneize ponía arquero jugador, y River buscaba liquidar el pleito con alguna contra o envío lejano. Y así llegó el segundo, le quedó a Caamaño detrás de la mitad de la cancha y sacó un derechazo alto que se metió sin oposición. Dos a cero y a sufrir.
Porque Boca buscaba y encontró un penal cerca del final, sumado a la expulsión, primero de Caaamaño y, en ese penal, de Romero. Pero otra vez apareció Aguirre para contener la pena máxima. River jugaba con 2 jugadores y el arquero, y Boca entonces llegó al descuento.
Pero más allá de los embates del local, River aguantó estoico y consiguió un triunfazo que lo que vuelve a poner entre los 4 de arriba.
